A veces te miro fumar, me quedo callada viendo el humo entrar y salir de tu boca, rozando tus labios. Te miro callada cuando estás a mi lado, repaso tu perfil, sueño que por un maldito instante eres mío de verdad. Empiezo por tus ojos y me paro en tu nariz, te observo al respirar, tu facciones inescrutables, relajadas y perfectas. Y tu boca, cerrada por una sonrisa muda, una carcajada callada. Pienso que una vez me atreví a besarte, recuerdo cada pequeño detalle, tu forma de abrazarme. Recuerdo los paseos y las charlas, con tan sólo dirigirte una mirada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario